17. Subir al transporte.
|
Si el caballo ya de potro ha aprendido a subir al transporte hay menos problemas. Primero el caballo tiene que aprender a seguir y obedecer con cabezada y ramal, si no es así, no resultará fácil hacerle subir. Es muy importante tener tiempo cuando se entrena a subir al transporte. El entrenamiento ha de tardar el tiempo que haga falta, si no, hay que volver a hacerlo una y otra vez. Es demasiado tarde para empezar a pensar en el entrenamiento cinco minutos antes del primer viaje del caballo. Hay gente que sube los caballos al transporte drogados, eso dice todo lo que hay que saber sobre sus conocimientos del manejo de caballos. Una persona tiene que poder cargar el caballo sola, puede que se encuentre solo en una emergencia, y la vida del caballo dependa de que pueda subirle al transporte. Como con todo el entrenamiento con caballos, es más seguro si el entrenador está solo con el caballo, está bien tener ayudantes a mano, pero puede ser más complicado si hay muchas personas en medio. Es mejor que los ayudantes se queden mirando. El transporte tiene que estar preparado para el entrenamiento, la partición no es necesaria al principio. Es más fácil para el caballo entrar en un transporte ancho y bien iluminado. Hay que quitar todos los restos de comida que pueda haber en el suelo, no es buena idea fracasar con el entrenamiento porque el caballo agacha la cabeza para comer del suelo y por ello se golpea la cabeza con la barra delantera.. El caballo no se va a morir de hambre durante el entrenamiento, mejor olvidarse de las zanahorias, los cubos de avena y las redes con alfalfa. La rampa es lo que causa más problemas, los caballos no quieren subirse a ella y pueden hacer de todo para evitarlo. Lo más fácil sería que no existiese la rampa, por alguna razón los dueños de caballos piensan que los caballos pueden saltar obstáculos de más de un metro, pero no pueden levantar el pie unos decímetros para subir a un remolque. Las salidas que encuentra un caballo para no entrar pueden ser irse de lado, hacia atrás, hacia arriba, quedarse inmóvil o en algunos casos acostarse. Da igual la vía de escape que el caballo elija, no hay que ceder. Solo se cede cuando el caballo se mueve hacia el transporte. Si quiere subir la rampa desde el lado hay que dejarle, al final aprenderá que es más fácil subir recto. Si se entrena en la puerta del picadero redondo el caballo no puede tirarse de lado. La puerta de la cuadra se debe utilizar solo si no hay otra solución posible. Si el caballo va hacia atrás, hay que frenarle todo lo posible, nadie es tan fuerte como para que el caballo no pueda ir atrás si quiere. Se cederá solo cuando el caballo haya parado y haya intentado ir hacia delante. Si el caballo piensa que ir hacia atrás es una buena solución, hay que dejarle ir, pero tiene que ir un poco más lejos y un poco más rápido de lo que se había pensado. Cuando quiere ir hacia delante otra vez, tiene que ser fácil y cómodo para él. Si se levanta el caballo hay que frenarle y ceder solo cuando va hacia delante, pero hay que quitarse de en medio. Mucha gente comete el error de estar demasiado cerca del caballo y le impiden moverse hacia delante, un caballo no quiere pasar por encima de su entrenador para entrar en el transporte. Mejor es utilizar una cuerda de 3 m. o más de largo y darle espacio al caballo. A veces el caballo salta la rampa para entrar, por eso no hay que estar en medio. Si insiste en levantarse hay que darle trabajo, hacerle retroceder con cuidado para que no se tire al suelo y se haga daño. Si se acuesta hay que ayudarle a levantarse, si no quiere levantarse hay que dejarle en el suelo un rato más largo de lo que se había pensado. Si el caballo se queda inmóvil hay que esperar hasta que se mueva manteniendo una presión constante en la cuerda para que esté incómodo, el que tiene más paciencia gana. Si se niega totalmente a moverse hacia delante, un ayudante puede mandarle desde atrás, pero tiene que ceder en cuanto el caballo se mueva hacia delante. |
El caballo tiene que aprender que dentro del transporte la vida es cómoda. La misma técnica se puede utilizar para enseñarle a pasar fosas, etc. Cuando el caballo entra sin protestar se puede entrenar con la partición en su sitio, primero hacia un lado, después en el centro. Luego con dos caballos, tienen que poder entrar con uno ya dentro. Y habrá que poder sacar uno sin que pase nada. Cuando el caballo esté dentro se tiene que sentir suelto, no forzado. Si se tira hacia fuera solo se puede frenar lo máximo posible y seguirle fuera, se cede solo cuando el caballo ha parado y se ha movido hacia el transporte. Hay que volver a cargarlo. Un ayudante puede levantar la rampa de forma ruidosa, agitar cadenas escandalosamente, tirar piedrecillas contra el remolque, etc. Cuando ya se está en marcha con el caballo dentro es demasiado tarde para intentar evitar que el caballo se asuste de los ruidos. Cuando se descarga el caballo tiene que ser a su propio ritmo, si se le ha enseñado a retroceder con la palabra "atrás" aquí tiene una utilidad. Muchos caballos aprenden a tirarse hacia fuera porque el que le aguanta le frena cuando va a salir.
Pocos transportes están hechos para caballos, la rampa tiene bordes agudos y esquinas cortantes. Las lámparas se caen de su sitio cuando el caballo pisa la rampa. Bordes salientes y agudos a la altura de los ojos. La partición no se puede quitar porque se cae la barra. Un caballo que viaja solo está más cómodo con todo el espacio, algunas yeguas no pueden viajar en un transporte estrecho. El espacio interior es demasiado corto para caballos de más de 1.55 m. de altura. La rampa delantera es una excusa para personas que no saben de caballos. Las anillas de atar están fijadas demasiado bajo, un caballo puede apoyarse y tirar y levantar hacia atrás con gran fuerza, pero si está atado alto se levanta a si mismo y no ejerce ninguna fuerza sobre la anilla. Ningún caballo se ha muerto de hambre durante un transporte normal, al contrario muchos caballos se han hecho daño con redes de alfalfa durante viajes cortos. Es mejor parar durante el viaje, sacar al caballo a tomarse una pausa para comer, al igual que el conductor. Si se quiere refinar el subir al transporte se puede, por ejemplo, llevar el caballo hasta el remolque y mandarle solo hacia dentro, o darle cuerda hacia dentro con una cuerda larga. |